lunes, 1 de septiembre de 2008

CHILE: El drama de los mapuches que viven junto a vertederos

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"El Estado nos discrimina de manera odiosa"
Lunes 1 de septiembre de 2008
La Nación.
 
Manuel Curilem, representante mapuche en la última reunión anual del Comité de Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, dice que los oídos sordos del Gobierno están matando de a poco la cultura de su pueblo. Alto Comisionado para Asuntos Indígenas, Rodrigo Egaña, señaló que en octubre podrían anunciar soluciones para el mediano y largo plazo.
Hace poco más de una semana, Manuel Curilem Millamán llegó cansado a Santiago después de una estadía de tres semanas en Ginebra, Suiza. "Nunca pude acostumbrarme al cambio de horario", dice. Su primer viaje a Europa no fue precisamente un viaje de placer, pero aun así, volvió con saldos positivos. Dice que a pesar de no haber hecho finalmente la exposición que preparó por varios meses, logró lo que acá no ha podido en siete años de reclamos: ser escuchado. Manuel fue el elegido entre varias comunidades mapuches de la Novena Región para representarlas en la reunión anual del Comité de Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU y logró contarle al mundo cómo es vivir a escasos metros de un basural.
 
"Cuando llegué a Ginebra y conté lo que sucedía en mi comunidad, quedaron todos sorprendidos. No era la imagen que tenían de Chile. Afuera existe otra cara del país". Manuel ha vivido los efectos de la contaminación del río hasta donde hace unos años podía refrescarse en verano. Él es uno de los cientos de afectados directos por los vertederos y plantas de tratamiento de aguas servidas que se encuentran en territorio mapuche y ante lo que calificó como un escaso apoyo de las autoridades locales, tuvo que apelar a organismos internacionales para recibir ayuda.
 
Ancue, la comunidad de Manuel, es sólo una de las que decidieron presentar una demanda formal ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU y acusar a Chile de discriminación ambiental. Por eso viajó hasta Ginebra a contar que una comunidad indígena chilena recibe 143 toneladas mensuales de basura, a escasos metros de su casa. "Los impactos económicos los hemos vivido todos, porque al tener un basurero en la comunidad se crean diferentes tipos de plagas. Moscas, por ejemplo. Aves de rapiña que esparcen la basura por el sector. Hay jaurías de perros que se crían ahí y estos causan estragos en la pequeña ganadería. Y nadie se ha hecho cargo de eso. Hay gente que perdió completamente sus animales". Manuel cuenta que, por ejemplo, los perros salen en la noche y matan indiscriminadamente lo que pillan. "Ni siquiera se los comen; matan nomás. Nuestra economía es rústica, vivimos de nuestros animales, de pequeños cultivos."
 
Manuel reclama que además de atentar contra la salud de su pueblo, también se está terminando una forma de vida que es sana, distinta a la que lleva alguien que no es mapuche. "Vamos adoptando formas y costumbres distintas, no las que nos pertenecen, de una manera muy violenta, obligados. Y eso es muy perjudicial para la conservación de nuestra cultura, de nuestra forma de ser, porque el agua para el que tiene sed da lo mismo de donde venga. Pero cuando hay una relación tan estrecha como la que tienen los pueblos indígenas con la naturaleza, eso pasa a ser más que un acto de necesidad biológico, es una cuestión espiritual profunda", dijo molesto.
 
El representante mapuche afirma que incluso realizan algunos de sus actos ceremoniales con el río contaminado, un claro ejemplo de la discriminación hacia sus costumbres y cultura. "Si esta agua está contaminada qué significado puede tener para nosotros. Esa es una cosa que la gente no logra entender. Muchos pensaran 'ya, les llevamos agua en carros aljibe' o 'les llevamos agua para arriba, si eso es lo que necesitan', como sucede. Y no, no es lo único. Se destruye, se corta parte de lo que es nuestra conexión con la naturaleza. En nuestra religión no hay una cosa apartada de la otra. En otro lugar no se podría concebir que un vertedero esté cerca de una Iglesia Católica, por ejemplo. Pero aquí sí, y ahí está. De verdad, esta es una discriminación odiosa".
 

Trabajando en soluciones
Consultado por esta situación, el Alto Comisionado para Asuntos Indígenas, Rodrigo Egaña, explicó que tras recibir esta acusación internacional, se reunieron con las organizaciones que hicieron el planteamiento y luego con las autoridades regionales y nacionales pertinentes para informar de manera amplia y explicativa la situación a las autoridades en Ginebra.
"Al mismo tiempo estamos en el diseño de las propuestas que permitirán solucionar los temas. Estas soluciones no son de corto plazo, tenemos una cantidad de vertederos, algunos mal emplazados y otros sin calificación ambiental porque son vertederos muy antiguos. También tenemos la situación de plantas de tratamiento de aguas servidas que se han instalado en la región y algunas de ellas afectan a las comunidades", reconoció.
Las medidas de solución se darían a conocer a fines de octubre.