jueves, 16 de marzo de 2017

Chile: denuncia de atropellos a ancianos de comunidad kawésqar

DECLARACIÓN PÚBLICA Ante los lamentables sucesos que afectaron a los ancianos de la Comunidad Kawésqar Residente en Puerto Edén.




DENUNCIAMOS por la presente declaración pública las acciones de hostigamiento, amedrentamiento y transgresión de los derechos ancestrales realizadas el día de hoy por funcionarios del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura – SERNAPESCA – y de la Armada de Chile, estos últimos portando armas, en contra de los ancianos de la Comunidad Kawésqar Residente en Puerto Edén, Gabriela Paterito y Raúl Edén.
CON EL PRETEXTO de efectuar una fiscalización del tráfico ilegal de productos marinos, los funcionarios del SERNAPESCA, apoyados por la Armada de Chile, decomisaron siete kilos de ostiones congelados de propiedad de los ancianos, deterioraron sus artesanías e intimidaron a ambos mediante la toma prepotente de sus datos y la amenaza de sanciones.
SON GRAVES las acciones realizadas por el SERNAPESCA con el amparo de la Armada de Chile. Han interferido en las prácticas tradicionales del Pueblo Kawésqar. Los productos decomisados, extraídos legalmente en el Mar de los Kawésqar, eran destinados a regalos, una práctica ancestral de intercambios amparada por el derecho de los pueblos originarios. 
LOS FUNCIONARIOS DEL ESTADO DE CHILE, imponiendo su cultura asimilacionista, desoyeron a los ancianos y ejerciendo acciones discriminatorias, actuaron directamente sobre los ancianos acusándolos injustamente de infringir normas de la Ley de Pesca chilena. 
LOS DERECHOS ANCESTRALES de los pueblos originarios sobre sus territorios y recursos, tal como lo reconoce la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Originarios, del año 2007, el Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo y el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, reconocen el derecho de los pueblos originarios costeros a los mares costeros y sus recursos, así como a las prácticas tradicionales sobre ellos.
LOS BOCHORNOSOS SUCESOS que debieron sufrir nuestros ancianos demuestran que el Estado de Chile incumple descaradamente sus obligaciones internacionales:
a)     Desconoce las recomendaciones de la FAO, cuya confección el mismo Estado de Chile encargó, y que demandan que en la Ley de Pesca se reconozcan los derechos de los pueblos originarios sobre los recursos pesqueros y los territorios costeros;
b)     Aplica normas pesqueras inconsultas, provenientes de una legislación dictada al alero de la corrupción.
c)     Hostiga a comunidades costeras de pueblos originarios, pasando por alto las actividades de pesca y acuicultura ilegales que se llevan a cabo bajo las mismas narices de los funcionarios del SERNAPESCA y la Armada de Chile, tanto en la Región de Magallanes como en el resto del país.
d)     Desprecia las prácticas culturales de los pueblos originarios costeros, aplicando normas y actitudes asimilacionistas de sus funcionarios, en abierta transgresión del derecho internacional que nos ampara.
REQUERIMOS del Congreso Nacional el establecimiento de una comisión investigadora a la brevedad que establezca los hechos y eventualmente inicie los procedimientos constitucionales de rigor por el abandono de deberes que los altos funcionarios del sector vienen efectuando al no implementar nuestros derechos, hostigar a nuestros pueblos y someternos a prácticas estatales que atentan contra nuestra cultura y derechos básicos.
DENUNCIAREMOS estas prácticas funestas ante el Relator de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos originarios, a quien haremos llegar esta declaración. Igualmente iniciaremos las acciones que estén de nuestra parte para restablecer nuestros derechos y poner fin a la aplicación de una ley de pesca viciada en su origen y espuria en sus objetivos.

Firman la presente declaración, a 13 de marzo de 2017:
Comunidad Kawésqar Residente en Puerto Edén 
Comunidad Indígena Kawésqar K'skial de Puerto Natales 
Consorcio ICCA
Observatorio Ciudadano
Boris Hualme, Comunidad Lafkenche Mehuin
Comunidad Indígena Ma'u Henua de Rapa Nui





viernes, 3 de marzo de 2017

Convocatoria de Acción de La Vía Campesina para el 8 de Marzo - Día de Lucha de las Mujeres


Comunicado de Prensa La Vía Campesina
(Harare, febrero 27, 2017) Para las mujeres de La Vía Campesina del mundo, el 8 de marzo es un día de lucha, resistencia, denuncia contra el sistema capitalista, las transnacionales y el sistema patriarcal y el machismo, que oprime, explota y violenta a las mujeres. También es día de solidaridad con la lucha de todas las mujeres. 
Como campesinas, estamos plenamente comprometidas con la lucha por la soberanía alimentaria como solución para un cambio sistémico. Esto incluye nuestra lucha por el acceso a la tierra, el agua, la salud y las semillas. Utilizamos la agroecología como una práctica política que contempla un mundo construido sobre los principios de la justicia y de la igualdad.
En los últimos tiempos, hemos visto un aumento en la violencia contra las mujeres. Nuestras luchas y resistencias están siendo criminalizadas en un contexto de conservadorismos crecientes, de desmantelamiento de las políticas públicas y de violaciones de los derechos de las mujeres obtenidos a partir de largas luchas. La reciente toma de poder de los gobiernos de derecha y de las fuerzas heteropatriarcales han impuesto un fuerte entorno en el que las mujeres son asesinadas con impunidad, son violadas y sufren violencia de las más distintas formas todos los días, para mantener y recolocar a las mujeres en el espacio privado, de la casa, de los cuidados y decirnos que nuestro lugar no está en la política y en la vida pública y social. 
Para eso es necesario que nosotras las campesinas del mundo en este 8 de marzo salgamos a las calles, que nos movilicemos, actuemos y defendamos nuestros derechos, nuestras tierras, nuestras semillas, nuestros alimentos saludables y alcemos la voz diciendo Basta de Violencia contra las Mujeres cada organización llevando sus banderas de lucha y de acuerdo a sus contextos locales.  Estamos comprometidas a construir alianzas para la lucha de las mujeres campesinas contra el capital y la violencia heteropatriarcal. Así apoyamos y nos unimos a la Huelga Internacional de las Mujeres en este 8 de marzo. 
¡Basta de Violencia contra las mujeres!
¡Globalicemos la lucha,Globalicemos la esperanza!
Tomar acción:
Envíe sus carteles, fotografías, videos, planes de eventos, invitaciones de prensa a lvcweb@viacampesina.org
También puede crear vídeos cortos. Para saber más, haga clic aquí
Para descargar pósters, tarjetas de medios sociales y más, haga clic aquí
Contactos:
Rashmi Munikempanna (India) - rashmi.munikempanna@gmail.com | +91 8762805428
Iridiani Seibert (Brazil) - iridianigs@yahoo.com.br | +55 61999662804 
Mily Treviño-Sauceda (USA) - milyliderescampesinas@msn.com | +19515451917

Honduras reafirma exigencia: justicia por homicidio de Berta Cáceres

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"Estamos exigiendo justicia para Berta y los demás líderes asesinados por defender nuestra tierra", declaró la portavoz de los estudiantes universitarios.
Un grupo de mujeres indígenas y estudiantes universitarios lideraron la protesta contra la impunidad que se presenta en Honduras, donde este viernes se cumple un año del asesinato de la activista Berta Cáceres, por quien ciudadanos y organismos internacionales exigen justicia.
"Con la siembra de nuestra hermana desgraciadamente por luchar contra este sistema nos la quitaron, nos la robaron, le robaron la vida; pero la lucha sigue", subrayó este jueves Margarita Pineda, representante del Movimiento Indígena Lenca de La Paz (Milph).
Pineda formó parte de un foro sobre la lucha de las mujeres indígenas contra el despojo del agua, celebrado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), donde se conmemoró un año del asesinato de la lideresa ambientalista.
En declaraciones a la agencia de noticias Efe, Nery Gómez, portavoz de los estudiantes universitarios, condenó el asesinato de Cáceres y pidió una investigación para castigar a los verdaderos responsables.
Gómez afirmó que Cáceres "no fue asesinada solo por ser una indígena, es por eso que estamos exigiendo justicia para Berta y los demás líderes asesinados por defender nuestra tierra".
Respaldo internacional
Sumado a la presión interna, entes internacionales también se han hecho eco de la exigencia, como el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) que reclamó este jueves a las autoridades hondureñas proseguir la investigación.
"Desde Cejil alertamos de las deficiencias que ha experimentado el proceso de investigación, hasta ahora, en respuesta a su asesinato", señaló la organización regional que protege los derechos humanos en el hemisferio.
De  acuerdo con la organización, el proceso investigativo del crimen incumplió en su totalidad las condiciones necesarias para identificar, juzgar y sancionar a sus responsables, tanto materiales como intelectuales.
Aunque Cejil reconoce que las autoridades atraparon a ocho personas hasta la fecha, consideró que todavía falta claridad del supuesto papel que jugó cada imputado en el hecho criminal.
"Tampoco existen resultados sobre los autores intelectuales del asesinato de Berta Cáceres, crimen que se debió a una escalada de violencia, criminalización y estigmatización en contra de la líder", sostuvo.
Fuente: Telesurtv

jueves, 2 de marzo de 2017

Chile: Empresa pretende apropiarse del nombre “MAPUCHE”

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Siguen las formas de apropiación y usurpación de conocimientos y nombres propios del Pueblo Mapuche. En estos momentos, se encuentra en tabla del Tribunal de Propiedad Industrial, la solicitud de registro del nombre MAPUCHE, por parte de la empresa D & B Chile Limitada, representada por Mauricio Duque G., según causa rol: 002552-2016, solicitud N° 1210628.
Por su parte, desde hace algún tiempo un sujeto, MAX EDUARDO SARAVIA SUAREZ, empresario y consultor,  vinculado en servicios a municipios y empresas, mantiene, presumiblemente como encomendero,  el registro en Nic.cl del nombre  MAPUCHE.CL para promocionar la campaña “Paz en la Araucanía” vinculada a intereses de sectores latifundistas coloniales y empresas forestales.
Cabe consignar que en estos últimos años, diversas apropiaciones y usurpaciones de nombres, símbolos y toponimia Mapuche se han venido realizando arbitrariamente en ámbitos de proyectos de inversión, comercio, turismo,  que incluye dominios y patentes para fines empresariales y comerciales. Algunos de ellos tienen que ver con identidades propias relativas al conjunto  del Pueblo, otras con la cultura y espiritualidad, incluyendo las denominaciones de autoridades ancestrales e incluso, de lugares territoriales donde se emplazan las empresas o de héroes de la historia Mapuche.
La vieja práctica colonial de apropiación del patrimonio cultural indígena -tradiciones orales, diseños, iconografía, arqueología ancestral, arquitectura, artes, tecnologías, música, lugares, topónimos, idiomas, etc. – adquiere hoy una nueva dimensión, en tiempos de economía simbólica. Prácticas de fragmentación y usurpación a manos de terceros, ya sea como patentes, marcas, derechos de autor, indicaciones geográficas, también se ve reflejado en  nombres de dominio en internet.
Casi diariamente son inscritas diversas palabras de Pueblos Originarios como dominios t, muchas de ellas corresponden a iniciativas privadas de personas o instituciones no indígenas que en su mayoría responden a requerimientos de tipo comercial.
Al respecto, nombres como: Wallmapu, Machi, rehue, o quizás la más grave, el nombre “MAPUCHE” registrado en todas sus extensiones por empresas, son ejemplo de esta situación que se extiende a diversas formas.
Una empresa constructora es quien se apropió para fines comerciales del nombre “Rehue Limitada”, que emplea el nombre de un lugar ceremonial sagrado religioso Mapuche “Rehue”, mismo nombre es utilizado por otra empresa mercantil: Rehue administraciones.
Por otra parte, se encuentra una empresa  de repuestos de vehículos que se apropió del nombre que identifica a una autoridad ancestral Mapuche cabecilla socio política denominándose “Comercial Lonco”. También, una empresa Minera en la zona de Melipeuco se apropió del nombre Lonco. Lo mismo ocurre con una empresa de productos en frío, desde córdoba, tomando el nombre con que se identifica a una autoridad espiritual y medicinal Mapuche “Machi”, llamándose  Productos Machi – empresa Machi
Caso extremo igual es el de una empresa de hierba mate Hierba Mate “Mapuche”, usando el nombre de la identificación de todo un Pueblo. La empresa representada por Aldo Dávalos señala: “Somos líderes indiscutidos en calidad y servicio con nuestras marcas, somos la única empresa especializada y dedicada exclusivamente a importar, elaborar y envasar Yerba Mate en Chile”.
Otra apropiación que dejó bastante controversia, es la adopción del nombre “Tantauco”, hecho histórico por un tratado del siglo 19 y que es parte de la toponimia en Chiloé, que identifica a las Comunidades Huilliche y que el ex Presidente Sebastián Piñera lo tomó para sus negocios y un parque cuyas tierras han sido reivindicadas.
En Chile La   Ley (19.039) expresamente prohíbe para símbolos, nombres, siglas relativas a la “Nación” (chilena) , las denominaciones  o siglas de cualquier Estado, organizaciones internacionales o servicios públicos estatales, el nombre o retrato de cualquiera  persona natural, (excepto  si  tiene su consentimiento), las que reproduzcan o   imiten signos oficiales de garantía por parte del  Estado, salvo autorización; las expresiones que indiquen, género, naturaleza, origen, nacionalidad, procedencia, destinación, peso, valor o cualidad, sin embargo, es distinta la realidad para los Pueblos indígenas en Chile.
Sobre este escenario, Salvador Millaleo, Mapuche, Abogado de la Universidad de Chile, con estudios de Postgrado en Filosofía, Doctor en Sociología de la Universität Bielefeld (Alemania),  académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Experto en temas de Derecho y Tecnología y derechos humanos de los pueblos indígenas, explicaba a mapuexpress hace algún tiempo el por qué sucedes estos abusos, señalando lo siguiente: “No existe un marco normativo-jurídico en Chile que proteja los nombres indígenas, sus símbolos y distintivos, así como a la toponimia indígena cuando ésta no es oficial.  Apenas están protegidos los nombres de los topónimos indígenas que han sido usados como nombres oficiales de unidades administrativas del Estado como comunas o ciudades. Salvo en el caso de los nombres propios de comunidades y asociaciones indígenas formalmente constituidas según la Ley 19.253 y de los apellidos de personas naturales, los signos y topónimos indígenas pueden registrarse como marcas comerciales o nombres de dominio de Internet para privados en la ley chilena. Esto contradice el artículo 13.1 de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU de 2007, el cual establece que “Los pueblos indígenas tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus historias, idiomas, tradiciones orales, filosofías, sistemas de escritura y literaturas, y a atribuir nombres a sus comunidades, lugares y personas, así como a mantenerlos.”. Recordemos que, según la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos humanos, la citada Declaración de ONU interpreta el convenio 169 de la OIT, que es parte de nuestro orden jurídico”
Asimismo, Millaleo se refiere a la situación comparada, señalando: “En otros países, se entiende que la protección de los signos, nombres y distintivos indígenas son parte del derecho a la identidad de los pueblos indigenas y reciben una especial protección”, y agrega:   “En el artículo 136 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones, que rige las materias de propiedad intelectual, se prohíbe inscribir como marcas comerciales aquellas que “consistan en el nombre de las comunidades indígenas, afroamericanas o locales, o las denominaciones, las palabras, letras, caracteres o signos utilizados para distinguir sus productos, servicios o la forma de procesarlos, o que constituyan la expresión de su cultura o práctica, salvo que la solicitud sea presentada por la propia comunidad o con su consentimiento expreso”.  También, de la misma forma se refiere a las condiciones en  Panamá:  “El artículo 91 de la Ley de Propiedad Intelectual, se regula: “No pueden registrarse como marcas, ni como elemento de éstas (acápite 18). Las palabras, letras, caracteres o signos que utilicen las colectividades indígenas, religiosas o asociaciones sin fines de lucro, para distinguir la forma de procesar productos ya terminados o servicios, así como los que constituyen la expresión de su culto o costumbre, idiosincrasia o práctica religiosa, salvo que la solicitud sea formulada para su beneficio por una de las colectividades o asociaciones contempladas en ese numeral”.
Por su parte, se refiere a la situación en Argentina  “Allí existe la ley de marcas colectivas, que atribuye el uso de marcas con nombres y signos a las asociaciones que distinguen con ellos los productos y/o servicios elaborados o prestados por las formas asociativas destinadas al desarrollo de la economía social, incluyéndose dentro de ellas a comunidades indígenas”.
A pesar de la existencia de un estándar en derechos y de normas aplicables, el Estado aún no reforma adecuadamente la legislación pertinente, tampoco ha constituido la disposición y buena fe para elaborar junto a los pueblos originarios manuales o instructivos de buenas prácticas para evitar que los particulares se aprovechen de los vacíos de la legislación chilena y se siga permitiendo la expropiación de conocimiento indígena y de sus idiomas.
Fuente: Alfredo Seguel / mapuexpress.org

Chile: La deuda del Estado con la infancia mapuche


por 
En políticas de infancia, tal como ha sido señalado por organismos internacionales como Unicef, Chile aún mantiene deudas importantes en temas de igualdad, buen trato y garantías de derechos sociales básicos.
La pobreza y la inequidad que afecta a gran porcentaje de niños en Chile sigue siendo una tarea pendiente, que si bien se ha tratado de atender con iniciativas específicas como  Chile Crece Contigo, no logran erradicar las secuelas de la segregación que se reproduce en todos los ámbitos y áreas de desarrollo de un niño. El problema de fondo es la existencia de  un sistema neoliberal que garantiza el bienestar de las familias con poder económico en desmedro de aquellas a quienes el mismo estado niega acceso a derechos básicos para su pleno desarrollo. Salud, educación y recreación son aspectos esenciales de la calidad de vida y de la estimulación del potencial de personas en desarrollo, que han sido históricamente descuidados en las políticas.
Pero un gran tema que urge abordar es el de la discriminación y segregación que, instalados como un discurso aceptado y naturalizado ha llevado a nuestro país y sus políticas a cometer graves errores en su trato hacia la infancia, manteniendo una deuda histórica particularmente con la infancia mapuche.
Como habitante de la región de la Araucanía he conocido de cerca el peso de la discriminación y prejuicio que pesa sobre los mapuche. Pero sobre todo la increíble invisibilización de que han sido objeto.
La situación de la infancia mapuche es un tema solo visibilizado a nivel del activismo que compromete su accionar en la denuncia de los atropellos que afectan a las comunidades en territorio mapuche. La negligencia del estado en garantizar los derechos fundamentales para esta infancia queda de manifiesto si se analiza desde el incumplimiento de la perspectiva de Derechos emanada de la ratificación de la Convención de Derechos del Niño, suscrita por Chile el año 1990. Muy por el contrario,  se ha contribuido a la violación de derechos humanos por parte del estado. La situación de abuso, hostigamiento, amedrentamiento, discriminación y violencia sistemática tanto de carácter física como psicológica ha sido objeto de reportes desde hace al menos 12 años. El Servicio de Salud Araucanía Norte el año 2004 ya alertaba sobre los efectos de los procedimientos policiales sobre niños y adolescentes.
Se ha documentado por parte de equipos profesionales de servicios de salud de las zonas afectadas el impacto traumático que los procedimientos policiales han significado para un sinnúmero de niños, desde lactantes hasta adolescentes. Estos mismos servicios de salud tanto de la provincia de Malleco como Cautín han debido atender urgencias de niños heridos con perdigones, con asfixia por bombas lacrimógenas, lesiones diversas en contexto de violentos allanamientos. Pero existen también lesiones más permanentes y complejas que son las secuelas psicológicas, que en términos psiquiátricos constituyen cuadros clínicos de complejidad diversa. Entre ellos se han documentado trastornos de ansiedad, cuadros depresivos y alteraciones del sueño y somáticas tales como enuresis y/o dolores y malestares físicos en respuesta al trauma que vive cotidianamente esta infancia que es, como ya he señalado, invisibilizada. Estos niños y adolescentes han visto alterado su normal desarrollo por la violencia institucionalizada y avalada por un estado indolente que ampara a los agresores con un manto de impunidad, lo que resulta grave. Las prácticas de seguimiento, simulacros de fusilamiento a los padres, allanamientos de madrugada, el uso de bombas lacrimógenas son todos métodos ensayados bajo el régimen de dictadura que vivió nuestro país y que aún nos mantiene sin poder acceder a la reparación del daño causado ni mucho menos a la reconciliación. Parece increíble que no hayamos sacado lecciones de nuestro doloroso pasado reciente. En el territorio mapuche se han visto reeditadas muchos de los métodos que se usaron bajo dictadura desde organismos como Carabineros y la PDI.
El último informe de Amnistía Internacional, recientemente dado a conocer, revela que precisamente la impunidad frente al abuso policial es motivo de preocupación en materia de Derechos Humanos en nuestro país, siendo especialmente relevante el territorio mapuche. En cuanto al daño a la infancia mapuche, Unicef ya había hecho mención previamente.
El maltrato y abuso que vive la infancia en general en nuestro país no es solo responsabilidad de familias o padres con la etiqueta “negligentes”. Hay también un estado “negligente” toda vez que la conceptualización alude a la conducta de no garantizar los cuidados necesarios por dejar de hacer lo que debe, por no actuar cuando se debe.
Al respecto es pertinente y necesario recordar lo ocurrido hace un par de meses a Brandon Hernández Huentecol, adolescente mapuche, de 17 años, quien recibió 100 perdigones por la espalda por parte de un funcionario de Carabineros cuando el joven intentaba proteger a su hermano menor, hecho simplemente irracional y aberrante. Tolerar que las fuerzas policiales en un estado que se dice democrático lleven adelante tal abuso de poder al atentar directa y alevosamente  contra la integridad de un menor de edad es inaceptable. No rechazar estas acciones involucra condonar y normalizar el atropello de niños y adolescentes por los mismos agentes de un estado que debiera proteger de cualquier daño.
Pero estas acciones no son nuevas, diferentes recursos judiciales han sido presentados por organismos defensores de derechos humanos. El año 2012,  acogiendo una presentación de INDH y la Defensoría Penal Pública frente a una actuación violenta de Carabineros en Temucuicui,  la Corte de Apelaciones de Temuco ordena a Carabineros abstenerse de medios disuasivos violentos en contra de menores de edad. La medida fue posteriormente ratificada por la Corte Suprema, que ordenó una investigación sobre el actuar policial en aquel entonces.
En lo especifico parte del fallo conminaba a que: “ Carabineros de la prefectura deMalleco debe ajustar estrictamente sus procedimientos a la ley vigente absteniéndose, en lo sucesivo, de afectar los derechos fundamentales de las personas amparadas, teniendo una especial consideración en cuanto a los medios de disuasión que se utilicen para controlar a grupos de personas..., y en especial cuando dentro de dichos grupos de personas puedan haber niños y niñas".
Lo que ha ocurrido es un incumplimiento del fallo emanado de la autoridad judicial y una muestra más, entre muchas, que los funcionarios policiales actúan al margen de la Ley.
Brandon, que debió permanecer varias semanas internado en una clínica  es un menor de edad que bajo esta criminal acción estuvo en riesgo vital. No logro entender cómo la sociedad chilena puede permanecer tan pasiva frente a estos atropellos a la infancia que constituyen violación de derechos humanos gravísimas, al ser perpetradas con alevosía frente a un niño indefenso por agentes del estado.
Este hecho ha pasado mayormente desapercibido para la opinión pública y las autoridades no han hecho pronunciamiento al respecto, mientras Carabineros sostiene la tesis de un “accidente”. Tampoco ha habido desde el  Servicio Nacional de Menores ninguna acción o declaración al respecto, organismo cuya misión es precisamente garantizar la protección de los derechos de la infancia.
El maltrato y abuso que vive la infancia en general en nuestro país no es solo responsabilidad de familias o padres con la etiqueta “negligentes”. Hay también un estado “negligente” toda vez que la conceptualización alude a la conducta de no garantizar los cuidados necesarios por dejar de hacer lo que debe, por no actuar cuando se debe. Y la gran diferencia con el nivel privado de la negligencia que pueden ejercer las familias, es que estas últimas muchas veces llegan a incurrir en ella por ignorancia, producto de su marcada marginación o por falta de recursos de toda índole (personales, intelectuales, materiales). En cambio la negligencia del estado es con pleno conocimiento de causa, con claridad de aquello a lo que se comprometió a garantizar cuando se firmaron los  tratados como la Convención de los Derechos del Niño, con pleno conocimiento de la obligación que le asiste en proteger  a la infancia y garantizar el ejercicio de sus derechos, desde el derecho  a la vida y a desarrollarse en  un contexto libre de violencia. Pero falla el estado sistemáticamente,  no rectifica ni hace un mea culpa, porque mantiene la impunidad de los abusadores y no adopta las medidas que debe, es un estado negligente en la protección de su infancia, pero además es discriminador porque permite la vulneración de la infancia mapuche, que carga ya con el peso histórico del despojo, la marginación y las condiciones de pobreza que cuya responsabilidad también le compete al estado.
Sin duda, aún falta mucho por hacer para saldar de deuda con la Infancia en general, pero en particular con la infancia mapuche. Comprometerse con esa tarea debiera empezar a ser el deber pendiente en nuestra sociedad tan nublada por el clasismo y el racismo.
Fuente: El Mostrador 
Fotografía: INDH

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Ella se ha dedicado a entregar al mundo las costumbres de su cultura a través de las recetas que heredó de sus ancestros.

"Transmitiendo saberes y sabores del mundo andino" es su frase insigne y con la que se presenta en todas las exhibiciones que tiene Aurora Cayo, una mujer de 57 años que se define como una "cocinera, no soy chef porque ellos estudian, yo aprendí a través de los conocimientos de mi madre, de mi comunidad, y me dediqué a esto, más que por una necesidad económica, por una necesidad de rescatar y valorizar los productos que se estaban perdiendo", afirmó Aurora a este medio.
Nace en el pueblo de Chiapa, en la Comuna de Huara, donde despertaba cada mañana percibiendo los aromas que se traspasaba por la casa, ya que su madre o su abuela preparaban el desayuno, el cual consistía en "papas cocidas, cebolla frita, carne o chicharrón, sopaipillas, más una taza de mate o hierbas, sino un caldo con lo que hubiese en la temporada porque se respetaba mucho las estaciones de cosecha", comentó.
Para ella y su comunidad existe una hoja que es sagrada "la hoja de coca, es la conexión con nuestra madre tierra y alimentar el cuerpo y espíritu, nosotros a través de ella sentimos a nuestros ancestros, con ellos se puede visualizar caminos; no es droga como hoy se le asocia, es una planta que tiene vida y espíritu, entonces al hacerle daño e incorporar químicos ella se revela y causa daño", afirmó Aurora.
Aurora Cayo:
"Nos hemos insertado tanto en esta sociedad globalizada que estamos perdiendo la identidad".

Ella se define como "la voz de los sin voz" y ha sido la persona que ha llevado la cultura aymara a otros rincones, no solo de Chile sino que del mundo. Italia y Milán han sido las ciudades que ha visitado gracias a lo que representa en cada uno de sus platos, además de la energía que siente de sus ancestros y "de los seres de luz que me han ayudado para llegar hasta donde estoy". Según comentó, esos seres son personajes que han aparecido en este largo camino y que la han ayudado para dar a conocer su cultura.
La dicha de haberse convertido en uno de los personajes que inmortaliza la tradición aymara la ha llevado también a creer en ella y sacar provecho de esto para poder sustentarse como una persona independiente. Hantaturu Banquetería Andina, es el emprendimiento que tiene con su hija Susan, una pyme que lleva tres años y "tiene como finalidad dar a conocer, valorar e innovar los saberes y sabores que han sido heredado de nuestros ancestros", aseguró.
Una tradición que se niega a morir, ya que ella ha tratado de realizar las mismas recetas de sus antepasados fusionándolas con diferentes ingredientes y que le entrega la tierra de forma orgánica y absolutamente natural. "Nos hemos insertado tanto en esta sociedad globalizada que estamos perdiendo la identidad. Hoy ser aymara significa el beneficio social, pero realmente el compromiso y estar con la comunidad, y recordar a los ancestros se ha perdido".
En su hogar, ubicado al sur de Iquique, Aurora está en un rincón donde tiene diferentes artículos y alimentos, un ritual donde la mesa de Challa se prepara para ser entregado hoy en ofrenda a la Madre Tierra en período de Carnaval, el cual comenzó hace dos semanas cuando parte un nuevo tiempo agrícola para cosechar, allí se realizan bailes y celebraciones, además de adornar a las llamas con adornos para la fiesta.
Fuente: La Estrella de Iquique

Fotografía: Aurora Cayo

domingo, 26 de febrero de 2017

Chile: "Las instituciones de gobierno folclorizaron nuestra cultura"

 
La vicepresidenta de la Academia Nacional de la Lengua Aymara, ubicada en Iquique, habló sobre el trabajo que llevan desarrollando desde 2008 y evaluó prácticas gubernamentales que estarían pasando a sus llevar tradiciones indígenas.
Eva Mamani Challapa es un alto referente de la cultura aymara en la región de Tarapacá. Nacida en la localidad altiplánica de Carquima, desde muy pequeña aprendió la lengua de su pueblo gracias a las enseñanzas directas de sus abuelos. A lo largo de su vida, su trabajo se ha volcado a rescatar las tradiciones de la identidad indígena a la cual pertence: es profesora especializada en Educación Intercultural Bilingüe y vicepresidenta de la Academia Nacional de Lengua Aymara (Anla), en Iquique. Además, su labor fue destacada por el Gobierno en 2011, cuando fue premiada con el Reconocimiento Nacional a la Mujer Indígena en la categoría Educación.
-¿Cuál es el panorama actual de la enseñanza de la lengua aymara en Iquique?
-Como Academia venimos trabajando desde 2008 en Iquique y Alto Hospicio. En un principio, nos costó juntar gente para los cursos (10 personas mínimo), pero ahora yo creo que hemos logrado sensibilizar la importancia de la lengua en la región, porque mucha gente llama y viene a inscribirse.
-¿Qué tipo de gente se incribe en los cursos?
-La gran mayoría de los interesados son personas no aymaras, principalmente profesionales que quieren mejorar su currículum (...) Como nosotros enseñamos lengua y cultura, es muy bueno que ellos se interesen porque así pueden entendernos. Lo que preocupa es la gente de nuestro pueblo que no está muy interesada en aprender su propia lengua.
- ¿Por qué los aymaras no quieren aprender su lengua?
- Por la discriminación. Sabemos bien que en Chile las culturas indígenas vivieron un proceso de discriminación de mucho tiempo. Sobre todo en los años '70, se les prohibió hablar la lengua, practicar su cultura, usar su vestimenta, comer sus propios productos (...) Se les obligó a los indígenas a no querer su cultura para valorar el castellano y la cultura chilena (...) Por eso es que a nosotros nos ha costado mucho que a la gente les interese hablar aymara. Va a ser otro proceso largo, muy largo, para que ellos vuelvan a hablar, vuelvan a encariñarse de su cultura.
- ¿Hay discriminación hoy en día de parte de los iquiqueños hacia los aymaras?
- Sí. Primero, hay una discriminación de parte del Gobierno chileno porque en las escuelas no se exige enseñar nuestra historia, entonces eso ya es segregar. En segundo lugar, muchas veces cuando los aymaras bajan de sus pueblos el solo hecho de empezar a mirarlos extraño o gritarles cosas, cohíbe al indígena y eso es algo que se ve.
"Se les obligó a los indígenas a no querer su cultura, a rechazarla"

Cosmovisión y moda
-¿De qué trata la cosmovisión aymara?
- El concepto de cosmovisión es castellano. Ese concepto en aymara es "Pacha". El concepto Pacha tiene que ver con la energía, con el tiempo, con el espacio, con todo, es un concepto integral (...) para los aymaras, igual que para todos los pueblos originarios, lo más importante es el respeto a la naturaleza.
-¿Qué cree la cosmovisión aymara, qué sucede después de la muerte?
-Se cree que los muertos se van a morar a los cerros y que allí están los espíritus de nuestros ancestros. Por eso nosotros respetamos tanto los cerros, porque son sagrados. Uno tiene que pedir permiso si va a hacer un camino o un corral mediante oraciones y ofrendas. Hay toda una práctica espiritual que nace desde adentro de uno, que hay que hacerla bien (...) se debe consultar a los mayores, a los abuelos, a los que son más atendidos en el tema para que te asesoren.
"Tocar sikuris en esta época es una falta de respeto para nuestra cultura"
- A veces las tradiciones indígenas se ponen de moda...
-Sí. Las mismas instituciones del Gobierno han folclorizado las costumbres de nuestra cultura, exigiendo que hagamos ceremonias o actos en momentos que no corresponden. Por ejemplo, cuando tocan sikuris en esta época, que en realidad esa música se toca para atraer el calor en junio y julio (...) que lo hagan en este tiempo es una falta de respeto a la cultura misma.
- Sikuris se vieron el otro día en el Tambo Andino ¿Hay algo más que pasó a llevar la "Pacha" en ese espacio?
- Vi a unas personas con polera de la wiphala, que tampoco corresponde porque se tergiversan los emblemas (...) También se ha faltado el respeto al Tunupa, que algunos llaman Gigante de Tarapacá. Se disfrazaron de esta figura, que para nosotros es sagrada, porque fue una suerte de profeta, según la leyenda. Es lo que es Dios para los cristianos.
- ¿Cómo evalúa el conocimiento de los no indígenas respecto de la cultura aymara?
Es muy escaso, por no decir que no existe (…) Hay un enredo hasta en las personas que trabajan en el Gobierno. A veces los afiches o los volantes que hacen están mal. Ponen cultura aymara o pueblos indígenas y las imágenes que agregan son incorrectas, de otros lugares o tradiciones, porque no saben. Entonces, hay ignorancia. Esas cosas pasan. Habría que asesorarse con personas que saben del tema.

Convocatoria abierta Fondo de Mujeres Indígenas Ayni

El Fondo AYNI motiva a organizaciones, comunidades y redes de mujeres indígenas de Asia, África, incluyendo la región de MENA, y América Latina y el Caribe para aplicar a las subvenciones, por medio de nuestra Convocatoria del Programa Liderando desde el Sur. 
El Fondo Liderando Desde el Sur: Recursos para la defensa de los Derechos Humanos de la Mujeres para la Igualdad Plena, es un programa de subvenciones que tiene una duración de cuatro años (2017-2020), cuyo propósito es proveer apoyo a organizaciones, comunidades y redes de mujeres alrededor del mundo para la defensa de sus derechos, en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con la CEDAW, entre otros. Este programa es financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda el cual responde a la política de Diálogo y Disentimiento.
Liderando desde el Sur está siendo implementado por cuatro fondos de mujeres: Tres fondos tienen un enfoque regional South Asian Women's FundAfrican Women Development Fund, y Fondo de Mujeres del Sur, y un fondo global dedicado específicamente a trabajar con mujeres indígenas Foro Internacional de Mujeres Indí­genas-FIMI
La presente convocatoria estará enfocada a las siguientes áreas temáticas prioritarias: 

a) Incidencia en el poder político
b) Fortalecimiento institucional
c) Tierra, territorio y recursos, 
d) Mitigación y adaptación al cambio climático
e) Acceso a servicios públicos

Para ello, abrirá las posibilidades de aplicar a tres tipos de subvenciones, dependiendo del tamaño de la organización. Para conocer más sobre el proceso de aplicación, por favor leer la Guía de Aplicación la cual le ayudará a decidir a qué tipo de subvención es elegible para su organización y sus correspondientes requerimientos. 
 3. Subvenciones grandes

Fecha límite para enviar sus aplicaciones: 
31 de Marzo de 2017 a las 11:59 horas de Lima, Perú
El Fondo AYNI atenderá sus preguntas en el siguiente correo: 
lfs-ayni@iiwf.org

Documentos necesarios para aplicar al fondo AYNI
 GUIA PARA LAS APLICACIONES FONDO AYNI
 PREGUNTAS FRECUENTES FONDO AYNI
 FORMATO PRESUPUESTO FONDO AYNI 2017 


Argentina: Pueblos originarios de Jujuy marchan contra la minería a cielo abierto




LA ASAMBLEA DE COMUNIDADES E INDÍGENAS LIBRES DE JUJUY MARCHARÁ EN MARZO EN CONTRA DE LA LEY DE SERVIDUMBRES QUE ALIENTA LA LLEGADA DE EMPRESAS EXTRANJERAS A LA PROVINCIA Y EN CONTRA DEL PROYECTO MINERO "CHINCHILLAS" QUE EXPLOTARÁ UN ÁREA NATURAL PROTEGIDA.


Los pueblos originarios de Jujuy ven que la provincia está siendo saqueada y vendida a empresas extranjeras. Distintas comunidades preparan para marzo una marcha para expresar su rechazo a las políticas del gobernador Morales, como lo son la Ley de Servidumbre y el proyecto de minería a cielo abierto “Chinchillas” que pretende explotar los recursos naturales en un área protegida.
La marcha es convocada por la Asamblea de Comunidades e Indígenas Libres luego de una reunión que tuvieron en Cuenca de Pozuelos. Preocupados por la realidad de la provincia, los pueblos originarios ven cómo sus tierras son usurpadas por empresas extranjeras que llegan a la provincia con toda clase de beneficios. El estado provincial no les consulta y así es como el año pasado se sancionó la Ley de Servidumbres 5915, que alienta el despojo de tierras ancestrales y promueve la megaminería.
Wayra Enrique González y Carlos Guzmán, son miembros del colectivo Apacheta, una organización que nuclea a pequeños productores y campesinos de la Puna jujeña, y acerca de la Ley de Servidumbres, resumen al diario La Izquierda el sentido de esa Ley: “Esta ley que atenta de raíz contra los derechos que hemos adquiridos los pueblos originarios, porque hay artículos que se contradicen con la constitución, y consideramos inconsulta porque lo que tenía que haber hecho este gobierno es haber convocado a las comunidades para tratar esta ley que permite la entrada de trasnacionales y que se sancionó por presión de los chinos que vienen a construir los parques solares, y así da la venia para que entre cualquier transnacional para saquear y usurpar nuestros territorios, también es discriminatoria, porque considera únicamente a las comunidades con personalidad jurídica, y en nuestro territorio existen muchas comunidades que no tienen personalidad jurídica”
Los pueblos originarios han pedido la derogación de la Ley, pedido que no ha sido tenido en cuenta por el Gobernador Morales. Otro de los motivos por el cual las comunidades han decidido marchar es porque están en contra del proyecto minero de “Chinchillas” que se pretende llevar adelante dentro de la Reserva de Biósfera Laguna de Pozuelos, un área protegida. El proyecto lo ejecutará la empresa canadiense Golden Arrow, y es inviable, pero a pesar de esto es alentado por el estado provincial. La explotación minera modificará el medio ambiente de la Reserva, además de extraer recursos naturales como el agua, en un periodo de sequía como el que está pasando la puna, poniendo en riesgo la provisión de agua potable de las comunidades que viven en la zona.
“El proyecto propone cambiar dudosos beneficios momentáneos durante cinco años a cambio de la producción de daños permanentes e irreparables en la calidad del agua de toda la zona del área de influencia del proyecto, alrededor del arroyo Uquillalloc y Laguna de Pozuelos y perjudicara fuertemente la disponibilidad de agua para usos tradicionales, se trata de un proyecto inaceptable”, sostiene el biólogo Lino Pizzolon.
En la reunión que tuvo la Asamblea de Comunidades e Indígenas Libres, se llegó a la conclusión de que es imposible que todos estos atropellos a la cultura, la naturaleza y la tradición de la provincia se vulneren, y por esta razón lanzaron un comunicado en donde deja sentada su opinión sobre sus próximos movimientos: “Toda esta situación fue debatida, decidiendo en forma unánime y consensuada, que ya es tiempo de visibilizar todas la problemáticas que nos afectan producto de la continuidad y profundización de políticas netamente mercantilistas, neoliberales, de saqueo, represión y exterminio de nuestros pueblos indígenas, como la represión a nuestros hermanos de la Nación Mapuche en Neuquén, represión y persecución a los hermanos de la Nación Wichi en Salta.
Apelamos a las herramientas de lucha y resistencia como la movilización y asambleas comunitarias, decidiendo marchar desde la localidad de La Quiaca a la Capital jujeña del 17-18 de marzo al 24 de marzo, atravesando los diferentes pueblos de quebrada y puna. Convocamos a todos los hermanos y hermanas de pueblos originarios de comunidades y de ciudad y al campo popular (a toda la sociedad, sindicatos, movimientos sociales, etc.) para visibilizar y pronunciar nuestro descontento y formular una propuesta superadora y reivindicativa ante estos gobiernos saqueadores de nuestra Pachamama. Hermanados en la lucha y siguiendo el legado de nuestros mayores de Batalla de Abra de la Cruz, Batalla de Quera y Malón de la Paz, reivindicamos la dignidad de los pueblos originarios
Fuente: Revista El Federal.

Cortometraje Rapa Nui Ta i te mana’u ki te matamu’a (dibujando el pensamiento de los ancestros)


Mapuexpress.org
Publicado el 19 de febrero de 2017 por Endémico

Hace ya dos años, comenzó a gestarse un proyecto único en su especie. Se trata de Ta i te mana’u ki te matamu’a (Dibujando el pensamiento de los ancestros), un cortometraje del antropólogo Pablo Seward y la ilustradora Antonia Lara del 2014/2015, y hecho en colaboración con unas 50 personas de la Isla de Pascua, nuestra isla de la Polinesia famosa por sus restos arqueológicos y sus moai, sofisticados y grandiosos monolitos de figura humana conocidos mundialmente.
Tuvo como objetivo ayudar a los historiadores orales de Rapa Nui a transmitir la historia colonial de su isla– demasiado a menudo eclipsada por el pasado ancestral que dio origen   a los moai–en un formato que las generaciones más jóvenes pudieran encontrar atractivo. Y se pudo financiar gracias al premio de Bachillerato Judith Lee Stronach, de la Universidad de California, Berkeley.
Para conocer un poco más de este trabajo audiovisual, conversamos con Pablo Seward y Antonia Lara, dos mejores amigos conocidos desde la infancia y quienes, a la luz del tiempo, repasan lo que fue participar en este cortometraje.
¿Cómo nace la idea de hacer este proyecto?
Pablo: El proyecto es una extensión de una tesis en licenciatura que escribí para recibirme como antropólogo de la Universidad de California. La tesis se enfoca en los esfuerzos de cierta parte de la comunidad Rapanui de revivir prácticas ancestrales como una declaración política en contra del neocolonialismo del estado chileno. Como la comunidad fue muy generosa durante mi trabajo de campo en la isla, sentí que tenía que retribuir aquella generosidad. A través del premio Judith Lee Stronach Baccalaureate Prize, logré hacer el cortometraje, cuyo propósito central fue devolverle a la comunidad Rapanui lo que me había dado: una memoria de resistencia política-espiritual para las futuras generaciones.   
Antonia: Con Pablo tenemos una complicidad genial, compartimos conceptos y maneras de entender el mundo, aunque también, bien discutidos. Cuando me buscó y me dijo que quería hacer algo artístico para llevarlo a cabo, empezamos a volar con ideas de qué hacer. Me puse a dibujar, los dos a imaginar, y fue un proceso muy lindo.
Entonces, sus aportes y sus roles respectivos fueron cruciales a la hora de concretarlo.
P: El trabajo de tesis me permitió crear varias amistades con gente de la comunidad y conocer de cerca testimonios fascinantes. Como antropólogo, pude facilitar estas conexiones con el equipo y hacer las entrevistas para el cortometraje. Varias de las personas que entrevisté durante el trabajo de campo estuvieron dispuestas a participar en el cortometraje. Y mientras Antonia y yo participamos de fondo en el proyecto, recibimos la ayuda -tanto en el rol de entrevistados como colaboradores- de la comunidad Rapanui y de profesionales en Santiago.
A: Al principio yo dibujaba a los personajes y situábamos algunas ideas en una línea que no queríamos que fuera una línea de tiempo. También busqué en la biblioteca de allá libros de arte, y empecé a identificar una línea gráfica. Hice varios dibujos libremente y conocí artistas rapanui que me enseñaron mucho, como Te Pou. La ilustración más de fondo fue cuando volvimos al continente y resolvimos el guión. En ese tiempo dibujé, dibujé y dibujé, resultando un boceto enorme, lejos el más grande que he hecho. Pablo se sumergía en este boceto y juntos empezábamos a viajar dentro del dibujo, fue mágico.
¿Cómo entonces pudieron elaborar el guión?
P: El guión juega con la forma narrativa de la mitología Rapanui, donde la historia no es una realidad que se debe extraer de un pasado estable, usando técnicas científicas, como lo es para la disciplina de la ‘historia’ occidental. Es más bien una práctica dinámica en el presente, enraizada en varios lugares alrededor de la isla. Para acceder a la historia, los colaboradores Rapanui viajan a un cierto lugar y re-actúan acontecimientos que alguna vez ocurrieron ahí y que siguen ocurriendo. Y la idea del guión era reflejar esta concepción alternativa de la historia.
Tras el estreno, ¿cómo fue la reacción de la comunidad local?
P: Mostramos el cortometraje a distintas audiencias: en el Museo Antropológico Padre Sebastián Englert, donde la audiencia era una mezcla entre continentales que viven en la isla y personas de origen Rapanui. Y como esperábamos, a algunas personas no les gustó la mezcla entre realidad y ficción que el cortometraje lleva a cabo. Por otro lado, lo mostramos en el marco de un curanto tradicional, un umu tahu, junto a una organización de resguardo cultural, donde las críticas fueron distintas: ¿se puede plasmar el concepto de la mitología Rapanui en un medio moderno? ¿Qué derecho tienen personas que no son Rapanui a representar su historia? Por último, lo mostramos en el colegio “Aldea Educativa Rapa Nui”, y a los estudiantes les gustó, especialmente la música del cantante Yoyo Tuki y las ilustraciones de Antonia.
A: En el resultado final fuimos bastante controversiales, ya que tocamos temas que sabíamos que estaban en las patas de los caballos, varios argumentos que sabíamos que muchos no querían escuchar. El Pueblo Rapa Nui, por lo general, es intenso, llenos de magia, de vida, de rabias, de injusticias, de fiestas, de colores, de música, de arte, de una cultura fascinante escondida tras un turismo embustero y peligroso. Lo recibieron bien, les gustó harto que estuviera en Rapanui, y emocionó a varios. Revolvimos el gallinero y aportamos a un despertar cultural y místico que está ocurriendo.
¿Y cómo se desarrolla el contexto socioambiental de la isla?
P: El tema de la migración es complejo y sensible en Rapa Nui. La isla es muy pequeña y su capacidad de carga, limitada. El censo del 2012 demostró que hay más extranjeros que Rapanui, y a muchos les molesta el hecho de que el gobierno de Chile los ignoró cuando les convino y ahora, que la industria del turismo es fuerte, llegan chilenos por doquier, porque tienen un privilegio injusto de poder migrar a la isla libremente. Ahora bien, los ‘conti,’ como se le dice a los chilenos, forman parte de muchas familias Rapanui. Y hay que tener cuidado con un discurso racista, que a veces presencié y que asocia la migración con la criminalidad. Se entiende que el turismo trae recursos, pero también tiene impactos ambientales. Creo que la mayoría del pueblo Rapanui no está en contra la migración, pero sí quieren un instrumento legal que controle la residencia extranjera. La reforma constitucional del 2012 declaró a Isla de Pascua como un territorio especial, lo que abre avenidas para un estatuto que regule la migración. Pero las negociaciones se quebraron el 2015, lo que llevó a protestas importantes en la isla. En abril del 2016 Bachelet firmó el proyecto de ley de residencia en la isla, y es un hecho importante que, gracias a la movilización del pueblo Rapanui, se han obtenido resultados importantes.
Finalmente, ¿qué análisis hacen sobre este trabajo, a la luz del tiempo?
P: El trabajo marcó una etapa importante. Lo hice luego de terminar la licenciatura y antes de empezar un doctorado, y en lo personal, fue un respiro del mundo académico en mi vida. En lo intelectual, fue una oportunidad para aplicar el conocimiento abstracto que aprendí en mi carrera a realidades cotidianas. De todas formas creemos que lo que falta es que más personas lo vean. Creamos una página web (www.rapanuifilm.com) para poder compartir libremente el cortometraje con el público.
A: Creo que es un precioso registro artístico de un concepto cultural que es profundo, difícil de entender y de explicar. Es importante que haya un corto que sirva de herramienta para hablar de esto, para poner el tema de la “cultura viva” sobre la mesa, y me gusta que haya un documental que proponga transformar papers y tesis de antropología en preciadas imágenes, a testimonios de nuestros sabios actuales, a música y a arte para todos.
Ver documental a continuación 
https://player.vimeo.com/video/158855548